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Direct Effect Media/Illumina

Evalúan biomarcadores para traumas sin conmoción cerebral

Por el equipo editorial de Labmedica en español
Actualizado el 28 Jun 2018
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Imagen: El analizador Simoa Single Molecule Array HD-1 (Fotografía cortesía de Quanterix).
Imagen: El analizador Simoa Single Molecule Array HD-1 (Fotografía cortesía de Quanterix).
El traumatismo craneal recurrente sin conmoción es una consecuencia de la participación en deportes de contacto y puede estar relacionado con enfermedades neurodegenerativas. El grado de lesión neurológica causada por los traumatismos craneales sin conmoción no es fácilmente detectable, y esta lesión no induce signos o síntomas clínicos fácilmente identificables.

La acumulación de impactos que no causan conmoción en la cabeza en el transcurso de una temporada de fútbol se ha relacionado con cambios neurofisiológicos y neuropsicológicos en atletas, y la acumulación de impactos sin conmoción en la cabeza durante una carrera deportiva larga ha sido sugerida como causa de enfermedades neurodegenerativas graves como la enfermedad de Alzheimer y la encefalopatía traumática crónica (CTE).

Científicos de la Universidad Cristiana de Texas (Fort Worth, TX, EUA) y sus colegas, obtuvieron muestras de sangre de treinta y cinco jugadores de fútbol de la Asociación Atlética Colegial Nacional (NCAA) en siete días diferentes, comenzando antes del inicio del campamento de otoño y terminando tres semanas después de que terminara la temporada de fútbol competitivo. Los investigadores quisieron examinar las fluctuaciones en las concentraciones plasmáticas de tau y de las concentraciones séricas de polipéptido liviano de neurofilamento (NF-L) en el transcurso de toda la temporada de fútbol, durante el que variaron el número y la magnitud de los impactos de la cabeza.

Después de la extracción de sangre, se realizó una centrifugación posterior a 2000 g durante 20 minutos a 4°C dentro de los 30 minutos posteriores a la recolección. Después de la centrifugación, las muestras se transfirieron a viales de polipropileno previamente etiquetados y se almacenaron a -80°C hasta la cuantificación de los biomarcadores. Se midieron las concentraciones plasmáticas de tau (kit Simoa Tau 2.0) y las concentraciones séricas de NF-L (kit Simoa Beta) usando tecnología de matriz digital en un analizador Simoa Single Molecule Array HD-1, versión de software 1.5. Se usó el mismo lote de kits para analizar tau y NF-L. Los atletas se agruparon en función de su estado inicial, ya que se sabe que los atletas identificados como iniciadores tienen un mayor número de impactos. Se evaluaron las diferencias entre grupos y las diferencias en el curso temporal.

Los científicos descubrieron que las concentraciones plasmáticas de tau de los que no iniciaron disminuyeron a lo largo de la temporada, con valores más bajos observados en los que comenzaron la temporada; esto dio como resultado un área inferior bajo la curva (AUC) (iniciadores: 416,78 ± 129,17 pg/mL/ día, no iniciadores: 520,84 ± 163,19 pg/mL/día). Las concentraciones plasmáticas de tau no se pudieron usar para discernir entre iniciadores y no iniciadores. Por el contrario, las concentraciones séricas de NF-L aumentaron a lo largo de la temporada a medida que se acumulaban impactos en la cabeza, específicamente en aquellos atletas categorizados como iniciadores. Las concentraciones séricas más altas de NF-L observadas en los iniciadores dieron como resultado un AUC más grande (iniciadores: 1.605,03 ± 655,09 pg/ml/día, no iniciadores: 1.067,29 ± 272,33 pg/ml/día).

Los autores concluyeron que los diferentes patrones observados en las concentraciones séricas de NF-L y tau en plasma proporcionan evidencia preliminar para el uso de biomarcadores sanguíneos para detectar la lesión neurológica asociada con traumatismo craneal repetitivo sin conmoción.

Jonathan M. Oliver, PhD, profesor asistente y autor principal del estudio, dijo: “Teniendo en cuenta los hallazgos recientes que indican un posible vínculo entre los impactos sin conmoción repetitivos y el desarrollo de CTE, los esfuerzos para determinar el efecto de los impactos sin conmoción a lo largo de la carrera deportiva de un atleta pueden ser útiles, especialmente si esos esfuerzos son factibles y rentables”. El estudio fue publicado el 29 de mayo de 2018, en la revista Journal of Neurosurgery.

Enlace relacionado:
Universidad Cristiana de Texas


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